En 1949 se hundió parcialmente el techo de la Concatedral

 

Hundimiento parcial de la techumbre de la iglesia de Santa María

 

Recorte de prensa de la época

 

Los niños que jugaban en la plaza testigos del acontecimiento. Así lo recuerda, como si fuera hoy mismo, Jesús Estríngana: “Yo vivía en el número 11 de la plaza y cuando se hundió acabábamos de salir del colegio y estábamos jugando en la plaza. La puerta grande estaba abierta y después de un estruendo salió una polvareda y el entonces párroco, D.  Agustín, salió de la Iglesia pues él estaba en la sacristía ya que allí tenía su despacho y una hamaca. Allí  pasaba todo el día donde hoy está la capilla de Santísimo. Estuvo 6 años sin arreglar y los cultos se celebraban a cielo descubierto y en el invierno teníamos que ir con pasa montañas y guantes del frío que hacía. Como pertenecíamos a Toledo nunca hicieron caso al párroco y, como él insistía, le terminaron echando de la parroquia pero, como él no se iba, vino él arcipreste párroco de San Nicolás y tomó posesión de la parroquia”.

Si te ha gustado ¡Compártelo!Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *