Acción de gracias de la diócesis en los 50 años de sacerdocio y los 25 de episcopado de Don Atilano Rodríguez

Este sábado, 25 de septiembre, en la catedral de Sigüenza, a partir de las 11 horas, en doble acto, con amplia participación de fieles, sacerdotes y autoridades

 

La catedral de Sigüenza se apresta, en la mañana de este sábado 25 de septiembre, a la celebración diocesana de las bodas oro sacerdotales y bodas de plata episcopal de monseñor Atilano Rodríguez Martínez, obispo de la diócesis desde hace diez años y medio.

Próximo a los 75 años, don Atilano es asturiano, para cuyo presbiterio fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1970. El 18 de febrero de 1996 fue ordenado obispo, siendo obispo auxiliar de Oviedo de 1996 a 2002 y de 2003 a 2011, obispo de Ciudad Rodrigo, de donde llegó a nuestra diócesis el 2 de abril de 2011. En la Conferencia Episcopal Española (CEE), es el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Promoción humana.

Los actos consistirán en una eucaristía, a las 11 horas, en la catedral, con presencia de otros obispos, autoridades, fieles y familiares del prelado. Concluida la eucaristía, también en la catedral, habrá un acto de homenaje y reconocimiento con la presentación del libro “Hermano, padre y pastor”, de medio centenar de testimonios sobre nuestro obispo, quien, en el citado acto, recibirá asimismo algunas ofrendas y gestos de gratitud y de felicitación por sus dos efemérides.

Todo ello y algunos perfiles más sobre nuestro obispo son abordados ahora en este artículo de hoy, en la víspera de la celebración.

atilano
Semblanza biográfica

Monseñor Atilano Rodríguez Martínez nació el 25 octubre de 1946 en Trascastro, pueblo de la parroquia de Leitariegos (concejo/municipio de Cangas del Narcea, Asturias). Cursó estudios eclesiásticos en el seminario de Oviedo, recibiendo la ordenación sacerdotal en su parroquia natal de manos de monseñor Gabino Díaz Merchán, arzobispo de Oviedo, el 15 de agosto de 1970. Está licenciado en Teología Dogmática por la Universidad Pontificia de Salamanca.

Desde octubre de 1970 y hasta agosto de 1973, desempeñó su primera tarea en el ministerio sacerdotal como ecónomo de Santa María de Berducedo y su filial de Santa María Magdalena de Mesa (Pola de Allande), encargándose al mismo tiempo de las parroquias de Santa María de Lago y San Emiliano en el mismo concejo allandés. Desde el 20 de agosto de 1973 y hasta el 30 de junio de 1977 es formador del seminario menor de Oviedo.

Solicitado por el arzobispo de Zaragoza, monseñor Elías Yanes Álvarez, que fue obispo de Oviedo de 1970 a 1978, pasa a dirigir la secretaria particular del prelado zaragozano en aquella diócesis, desde el 1 de julio de 1977 hasta el 30 de noviembre de 1992, en que, retornado a su diócesis natal, recibe el nombramiento de moderador del equipo sacerdotal de la parroquia de El Buen Pastor de Gijón, cargo que desempeñaba en el momento de ser nombrado auxiliar de Oviedo.

Don Atilano fue arcipreste de Gijón-Sur, miembro del consejo presbiteral y miembro del colegio de consultores de la diócesis ovetense.

Fue nombrado obispo auxiliar de Oviedo y titular de Horea por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero de 1996. Su consagración episcopal fue en la catedral de Oviedo el 18 de febrero de 1996, actuando como primer consagrante el arzobispo de Oviedo, Gabino Díaz Merchán, y como otros dos consagrantes principales el arzobispo de Zaragoza, Elías Yanes Álvarez, y el obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez González, que en su día desempeñaron el ministerio episcopal como auxiliares de Díaz Merchán en la archidiócesis de Oviedo.

El 26 de febrero de 2003 fue obispo de Ciudad Rodrigo, en tierras de la provincia de Salamanca y diócesis de la que originario monseñor Sánchez. Tomó posesión de la diócesis de Ciudad Rodrigo el 6 de abril de 2003.

El Papa Benedicto XVI lo nombró obispo de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara el 2 de febrero de 2011 y su toma de posesión, en la catedral seguntina, fue en la tarde el sábado 2 de abril.

En la CEE, en noviembre de 1996, fue adscrito a la Comisión Episcopal de Migraciones, encomendándole la atención pastoral de las misiones españolas en Francia. En marzo de 1999, pasó a las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, de cuyo departamento de Pastoral Penitenciaria fue obispo responsable, y continuó también en Migraciones. Desde febrero de 2002 a marzo de 2014 perteneció a la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, donde fue obispo consiliario nacional de la Acción Católica Española.

En marzo de 2014, regresó a la Comisión Episcopal de Pastoral Social, de la que fue obispo delegado para Cáritas Española. Tres años más tarde, pasó a presidir esta comisión episcopal, incorporándose, por ello a la Comisión Permanente de la CEE. En marzo de 2020, y tras la reestructuración de las comisiones episcopales, fue elegido presidente, por cuatro años, de nueva Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la Promoción Humana, que integra los servicios de pastoral social, migraciones, pastoral de la salud, etc.

 

Escudo episcopal de don Atilano

El blasón de armas que usa don Atilano es de tipo español, francés e italiano. Es un escudo de campo cuartelado. En el cuartel 1.º, en campo de plata, la torre de la catedral de Ciudad Rodrigo; siete bandas, en diagonal, alternadas en gules y sinople. En el 2.º, en campo azur, la Cruz de los Ángeles de la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo; en campo de plata, olas del mar, en azur. En el 3.º, en campo de oro, cinco estrellas, de ocho puntas, en azur, puestas 2, 1, 2. En el 4.º, en campo azur, la Catedral de Sigüenza; en campo de plata, cinco conchas, puestas 2, 1, 2.

El timbre, que va sobre el escudo, para distinguir la dignidad eclesiástica, es el capelo de obispo, forrado de sinople, y lleva pendientes de cada lado cordones de igual color y seis borlas en tres series, empezando por una y acabando por tres. Por la bordura, en campo de plata, corre el siguiente lema episcopal en latín: “MISIT ME EVANGELIZARE PAUPERIBUS” (en español, “He sido a evangelizar a los pobres”, frase de Jesucristo, recogida en el evangelio de san Lucas). Superando todo, cruz, en gules; mitra, en oro y plata; y báculo, en oro.

Las bandas, conchas, olas del mar y estrellas forman parte del escudo familiar que exorna la fachada de su casa solariega en Trascastro (Asturias).

Don Atilano se formó en el seminario de Oviedo. Pastoreó, como cura y como obispo auxiliar, la diócesis ovetense. Por eso incorporó al escudo familiar la Cruz de los Ángeles. Al ser nombrado obispo de Ciudad Rodrigo, añadió la torre de esta catedral. Desde 2011, incorporó la catedral de Sigüenza, como cátedra del obispo, desde la que tiene que anunciar la Palabra y presidir la celebración de los sacramentos en esta Iglesia de Sigüenza-Guadalajara.

 

 “Hermano, padre y pastor”

Cincuenta testimonios, más presentación, prólogo y epílogo, 53 colaboraciones en total, compone el libro de homenaje que la diócesis presenta en la mañana de este sábado a su obispo. Será, a partir de las 12:30 horas.

El libro, editado por PPC Publicaciones, se extiende a lo largo de 210 páginas. La introducción o presentación corre a cargo del coordinador del libro, Álvaro Ruiz Langa, delegado de Medios de Comunicación Social en nuestra diócesis. El prólogo está escrito por el cardenal Juan José Omella Omella, arzobispo de Barcelona y presidente de la CEE y amigo y antiguo compañero de presbiterio en Zaragoza de don Atilano. El epílogo es de su antecesor en Sigüenza-Guadalajara, monseñor José Sánchez.

El libro se divide en cinco grandes apartados o capítulos, que recorre la vida y ministerio de nuestro prelado. El primero es su Asturias y consta de diez testimonios, entre ellas la del arzobispo actual de Oviedo, Jesús Sanz Montes; y la de su predecesor y actual cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro Sierra. El arzobispo de Oviedo que ordenó sacerdote y obispo a don Atilano es don Gabino Díaz Merchán, quien cuenta ya con 95 años y quien delegó su colaboración a quien fuera su vicario general, Javier Gómez Cuesta. El resto de las colaboraciones son de familiares y amigos laicos, sacerdotes y consagrados.

Sus años en Zaragoza y sus estudios en Salamanca constituyen el segundo capítulo, con tres colaboraciones, entre ellas, Laura Magdalena Miguel, secretaria general de la Universidad Pontificia de Salamanca, donde estudió nuestro obispo; y Francisco Martínez García, vicario general de monseñor Elías Yanes en Zaragoza. Don Elías falleció en marzo de 2019.

El actual vicario general de Ciudad Rodrigo, la diócesis que nuestro prelado pastoreó entre 2003 y 2021, y un estrecho colaborador suyo en aquellos años, su vicario episcopal de Pastoral, son las dos firmas del tercer capítulo, en el que se hace memoria de su paso por Ciudad Rodrigo.

Como es lógico, la parte principal del libro está dedicada a Sigüenza-Guadalajara, con un total de 32 testimonios. Así, escriben el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves (nuestra diócesis pertenece a la provincia eclesiástica de Toledo) y el seguntino Juan José Asenjo Pelegrina, arzobispo emérito de Sevilla.

Todos los sectores pastorales del pueblo de Dios en Sigüenza-Guadalajara y los distintos organismos diocesanos están representados en las colaboraciones.  Así, escriben sacerdotes (entre ellos, el vicario general Agustín Bugeda Sanz), laicos, jóvenes, consagrados, matrimonios, mujeres, un seminarista ya diácono, varones, periodistas, etc. La secretaría del Sínodo Diocesano, los consejos de Economía y de Pastoral, la Administración diocesana, Catequesis, Cáritas, Apostolado Seglar, Familia y Vida y otros tienen cabida en el libro, en que hay autores procedentes de Mondéjar, Marchamalo, Sigüenza, Molina de Aragón y, sobre todo, de Guadalajara. Asimismo, hay también poemas, como de los sacerdotes Ángel Moreno Sancho y Francisco Vaquerizo Moreno.

Los actuales alcaldes de Sigüenza (María Jesús Merino Poyo) y de Guadalajara (Alberto Rojo Blas) y sus antecesores en los años de don Atilano en la diócesis (José Manuel Latre Rebled Antonio Román Jasanada, respectivamente). También escriben José Luis Vega Pérez, actual presidente de la Diputación Provincial, y Ana Cristina Guarinos López, expresidenta de este organismo. Asimismo, se cuenta con la firma de Carmelo García Pérez, vicerrector de la Universidad de Alcalá de Henares para el campus universitario de Guadalajara.

 

Otros apuntes de la celebración del sábado

En la misa se espera, al menos, que concelebren los obispos de Cuenca (José María Yanguas Sanz) y de Albacete (Ángel Fernández Collado), ambos de nuestra provincia eclesiástica; los ya citados monseñor Sánchez y monseñor Asenjo; y el actual obispo administrador apostólico de Ciudad Rodrigo (Jesús García Burillo). También se esperan a vicarios de Oviedo, Toledo, Ciudad Real, Alcalá de Henares y Ciudad Rodrigo.

Tras la misa, será el acto de homenaje y de acción de gracias, que consistirá, sobre todo, en la presentación del libro. Moderado por el vicario general, intervendrán el coordinador diocesano del libro y uno de los responsables de la editorial que lo ha publicado.  Don Atilano recibirá igualmente algunos obsequios en nombre de toda la diócesis, obsequios cuya identidad se dará a conocer en el acto. En el acto, el organista de nuestra catedral, Juan Antonio Marco Martínez, interpretará tres piezas musicales (“Ave María” de Schubert, “La Misión” de Morricone y “Tocata y fuga” de Bach).

 

 

 

Artículo publicado en ‘Nueva Alcarria’ el 24 de septiembre de 2021
por D. Jesús de las Heras Muela

 

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